Cámaras de red térmicas de Axis

Detección fiable: 24 horas al día, siete días a la seman

Al igual que ocurre con cualquier otra cámara, una cámara térmica o con alarma de temperatura capta la radiación electromagnética, la cual se transforma en una imagen. No obstante, mientras que una cámara convencional funciona en el rango de luz visible (es decir, con longitudes de onda de aproximadamente 400 a 700 nanómetros [0,4-0,7 μm]), una cámara térmica se diseña especialmente para detectar la radiación con longitudes de onda superiores. En la mayoría de los casos, las cámaras térmicas funcionan en el campo de infrarrojos de longitud de onda media (MWIR) (aproximadamente 3-5 µm) o en el campo de infrarrojos de longitud de onda larga (LWIR) (aproximadamente 8-14 µm).

La mayor diferencia entre MWIR y LWIR en comparación con la radiación de longitud de onda inferior es que MWIR y LWIR detectan principalmente la radiación emitida, no la reflejada. Las cámaras térmicas permiten detectar la radiación emitida. La adquisición de imágenes térmicas funciona porque todos los objetos (orgánicos e inorgánicos) emiten una cantidad determinada de radiación de infrarrojos como una función de su temperatura. Dado que un objeto emite luz por sí mismo, las cámaras térmicas no dependen de la luz visible y pueden funcionar en todas las condiciones de iluminación, de día o de noche.

Las cámaras térmicas se suministran con dos tipos de sensores principales distintos: sensores refrigerados de tecnología avanzada, usados principalmente para aplicaciones militares y científicas, y sensores sin refrigeración más económicos. Las cámaras térmicas de Axis son cámaras sin refrigeración con tecnología de microbolómetro que funcionan en el campo LWIR.

La capacidad para emitir la energía absorbida se denomina emisividad (e). Todos los materiales tienen un nivel mayor o menor de emisividad, comprendido entre 0 y 1. La piel humana absorbe toda la radiación incidente y tiene un valor de e próximo a 1
(~0,97), mientras que un material más reflectante tiene un valor de e inferior. 

La radiación térmica de un objeto depende además de su temperatura; cuanto más caliente está, más radiación térmica emite. Los seres humanos no podemos ver esto, pero sí podemos detectarlo (por ejemplo, al acercarnos a una hoguera o al entrar en una sauna). Cuanto mayor es la diferencia de temperatura, mayor es el contraste de la imagen, lo que aumenta la visibilidad del objeto.

Las imágenes térmicas se asocian en ocasiones a colores vivos e intensos, lo que puede parecer un poco extraño teniendo en cuenta que la cámara funciona fuera del espectro de luz visible. La respuesta a esto es que los colores se generan digitalmente como pseudocolores o paletas. Cada color o tono de la paleta representa una temperatura diferente (normalmente, el blanco y el rojo se corresponden con temperaturas superiores frente al verde, el azul y el violeta, que se corresponden con temperaturas inferiores). El motivo es principalmente práctico, ya que el ojo humano puede distinguir mejor los distintos tonos de color que los distintos tonos de gris.

Las cámaras térmicas no solo funcionan bien en entornos oscuros, sino que también son de gran utilidad para la detección de personas y objetos durante la vigilancia permanente en cualquier área, incluso si una persona lleva ropa de camuflaje. En el caso de la detección, las cámaras térmicas son mejores que las cámaras convencionales en una amplia variedad de condiciones meteorológicas complejas, como es el caso de la nieve y la niebla.

Tenga en cuenta que los sensores térmicos están sujetos a normas de control de la exportación y, por consiguiente, se recomienda consultar y cumplir las normas de las autoridades de control de la exportación locales.