Controladores de puerta en red

Al acabar con la necesidad de instalar cables de conexión a una unidad de control o servidor central, los sistemas basados en IP abren la puerta a instalaciones flexibles, escalables y no vinculadas a un proveedor específico. El resultado no es solo una solución más versátil, sino también más rentable. Ahora ya no está obligado a ampliar el sistema por tramos predefinidos, sino que tiene la opción de añadir una sola puerta y un solo lector a un sistema en red, si es necesario.

Reducción de los costes totales

Solución IP con switch de red. Los controladores están instalados en cada puerta y cableados a los accesorios de las puertas.

Una solución local IP funciona con un controlador para cada puerta, que se conecta a la red local utilizando un switch de red convencional. Teniendo en cuenta que las redes IP son ahora omnipresentes en oficinas, tiendas, fábricas y recintos similares, el coste de añadir un controlador de puerta con tecnología IP es mínimo, en comparación con las numerosas conexiones en serie necesarias para realizar el cableado con un servidor central.

Y con un sistema IP, las operaciones de cableado se simplifican hasta extremos nunca vistos. El uso de un controlador compatible con PoE (alimentación a través de Ethernet) en cada puerta evita tener que instalar cables de alimentación independientes. Y se reducen los costes totales de instalación.

Integración con otros sistemas

Una solución basada en IP facilita enormemente la instalación y la integración de sistemas de control de acceso. La integración con soluciones de vídeo es solo uno de los muchos ejemplos en los que los sistemas con tecnología IP ofrecen una alternativa mucho más práctica.

De hecho, un entorno digital compartido y estandarizado abre la puerta a un sinfín de oportunidades de integración de otros sistemas, como soluciones de detección de intrusos e incendios, para disponer de unos sistemas más uniformes, intuitivos y fáciles de gestionar.

Posibilidades de integración entre un sistema de control de acceso físico con tecnología IP, un sistema de videovigilancia de red y aplicaciones de otros proveedores basadas en la tecnología IP.

Limitaciones de las soluciones de control de acceso tradicionales

Sistema tradicional exclusivo

Normalmente, un sistema de control de acceso tradicional obliga a tener cada dispositivo (lector de tarjetas, manecilla, cerradura, interruptor de posición de la puerta, etc.) conectado mediante cables RS-485 a una unidad o servidor central. Estos sistemas tradicionales exclusivos obligan al usuario final a recurrir a un único proveedor de hardware y software.

Instalación tradicional con una unidad central y cableado propio a los accesorios de la puerta.

A la hora de ampliar los sistemas analógicos tradicionales, el proceso puede estar sembrado de complicaciones, ya que un controlador central suele estar diseñado para gestionar un número máximo de puertas (4, 8, 16 o 32).

Esta limitación no solo resta flexibilidad al sistema, sino que dificulta al usuario final poder cubrir sus necesidades con los productos disponibles, por ejemplo si necesita controlar accesos en 9 o 17 puertas.

Esta rigidez se traduce en un aumento de los costes marginales, que pueden convertir la instalación de una puerta extra en un gasto difícil de justificar.