Una cámara de circuito cerrado de TV convencional con resolución 4CIF ofrece una resolución de 704 x 480 píxeles (NTSC) o de 704 x 576 píxeles (PAL) una vez que se ha digitalizado la señal en un DVR o en un servidor de vídeo, lo cual corresponde a un máximo de 400.000 píxeles.
En la industria de la vigilancia han surgido algunas prácticas recomendadas relacionadas con el número de píxeles necesarios para ciertas aplicaciones. Por regla general, para una imagen de visión completa se considera que 20 ó 30 píxeles son suficientes para representar un pie (30,48 cm) de una escena.
En aplicaciones que requieren imágenes detalladas, como la identificación de caras, la demanda puede aumentar hasta un máximo de 150 píxeles por pie. Esto significa que, por ejemplo, si desea identificar con precisión a las personas que pasan por un área de siete pies de ancho y siete pies de alto (2,13 metros cuadrados), la cámara tiene que proporcionar una resolución de más de 1 megapíxel (1.050 x 1.050 píxeles).
Para evaluar las cámaras de red que necesita (cámaras con resolución megapíxel/sin esta resolución, con movimiento horizontal/vertical/zoom) es importante no sólo realizar los cálculos descritos, sino también inspeccionar la ubicación para determinar el número de áreas de interés, su tamaño y si están situadas próximas o alejadas. Habrá que tener en cuenta otras consideraciones, como por ejemplo, la disponibilidad de vigilantes que realicen la supervisión en vivo y la necesidad de sensibilidad lumínica, ancho de banda y almacenamiento.





